El parentesco.-

Grandmaother And Childs Hands About To Touch.jpgEl parentesco, desde el punto de vista jurídico, es uno de esos conceptos que, desarrollado, más quebraderos de cabeza me da. No es un tema complejo pero, desde mi punto de vista, tampoco sencillo cuando se empieza a hablar de generaciones, grados, líneas rectas o colaterales, consanguinidad o afinidad… Ya no parece tan simple, no? Pues vamos allá, porque a nivel jurídico es un tema relevante, por ejemplo, desde la óptica de una herencia, el cobro de una prestación social o una indemnización por un accidente de tráfico.

Por empezar por algún sitio, la RAE dice que se entiende por parentesco lo siguiente:

1. m. Vínculo por consanguinidad, afinidad, adopción, matrimonio u otra relación estable de afectividad análoga a esta.

2. m. Unión, vínculo o liga que tienen las cosas.

Vamos a dejarlo, para no liarnos, en que es el vínculo existente entre personas que pertenecen a la misma familia.

En cuanto a cómo se determina el parentesco de una persona respecto de otra podemos hablar de las generaciones que las separan y cada una de ellas, cada generación, es un grado. La sucesión de esos grados es lo que se denomina línea de sucesión.

Bien, tenemos a dos personas, separadas por un grado, una generación, por ejemplo, abuelo e hijo; si añadimos al nieto, esos tres grados o esas tres generaciones son la línea de sucesión.

Hasta aquí todo en orden.

Vale, y ahora, si te pregunto cómo es esa línea de sucesión, qué me contestas? Seguro que te has imagino una linea vertical, recta. Efectivamente, porque las líneas de sucesión pueden ser rectas (o directas) y colaterales. El ejemplo de línea recta es precisamente ése. Y el de línea colateral sería el de hermanos, tíos, sobrinos. ¿Por qué? Pues porque la línea colateral está formada por personas que proceden de un mismo tronco común (otra de esas expresiones que me trae de cabeza). Efectivamente, los hermanos tienen como tronco común a los padres, por ejemplo. Se entiende, no?

Y otra pregunta… Cuando te imaginaste la línea recta de abuelos a nietos, cómo te la imaginaste? Vertical, como habíamos dicho. De arriba a abajo? De abajo a arriba? Pues es que la línea puede ser ascendente (es la que relaciona a la persona con aquellas otras de las que desciende) o descendente (es la que relaciona a la persona con aquellas otras que descienden de ella).

Vale, sí, esto último es fácil.

Ahora vamos al cómputo de los grados de parentesco.

Recuerda que teníamos línea recta o directa y línea colateral. Pues en cada tipo de línea se computa de una forma diferente:

En la línea recta o directa se cuenta yendo hasta el ascendiente o descendiente común dependiendo de si la línea es ascendente o descendente.

Me explico…

En la línea ascendente, el hijo está a un grado del padre, a dos del abuelo y a tres del bisabuelo; en la línea descendente, el abuelo, a un grado del padre, dos del nieto y tres del biznieto (o bisnieto, pero como z suena diferente).

En la línea colateral, sin embargo, los grados se cuentan yendo primero al tronco común (como en la línea recta) y, después, bajando hasta la persona respecto de la que se pretenda establecer el grado de parentesco.

Y me vuelvo a explicar…

El hermano está a dos grados de su hermano. ¿Por qué? Pues porque el primer grado es el padre en línea recta (tronco común) y el segundo es el hermano que, como hijo, está a otro grado del padre.

Otro ejemplo: el hijo está a tres del tío… El primer grado es el padre, el segundo el abuelo, y el tercero el tío, que es el hijo del abuelo.

Y vamos a por uno más: el hijo está a cuatro grados del primo. ¿Cuáles son los grados? El primero es el padre, el segundo, el abuelo, el tercero, el tío y el cuarto, el primo.

Y llegados a este punto, qué nos queda? La consanguinidad y la afinidad.

La consanguinidad, según la RAE, es:

1. f. Parentesco de dos o más individuos que tienen un antepasado común próximo.

Es decir, cuando hablamos de consanguinidad hablamos de la misma familia.

Y la afinidad? Pues según la RAE, se entiende por afinidad (dejo fuera la definición romántica y la química, y alguna otra para irme a la que nos interesa):

3. f.Der. Parentesco que, por razón de matrimonio, establece cada cónyuge con los parientes del otro.

Es decir, cuando hablamos de afinidad no hablamos de la misma familia, sino de la familia del cónyuge.

Pues nada… Espero que haya quedado claro…!! Por si las moscas a continuación os dejo un cuadrito que yo creo que puede ser útil como chuleta…

PARENTESCO

Espero que esto te valga para tus líos!! Y si no… Ya sabes dónde estamos!!

Saludos desde ABOGALICIA!!

Pensión compensatoria: limitación temporal.

Buenas tardes de lunes!

Este mes el TS ha dictado una sentencia que consideramos relevante referida, como hemos indicado en el título de esta entrada, a la limitación temporal de la pensión compensatoria.

Sin perjuicio de que podéis leerla entera aquí, a continuación analizamos brevemente su contenido y sus claves:

En primera instancia se acordó el divorcio de los cónyuges y, como medida inherentes a la declaración de divorcio, entre otras, se fijó como pensión compensatoria a favor de la esposa la cantidad mensual de 900 €.

Para acordar tal medida se tuvieron en cuenta las siguientes circunstancias:

(i) Duración del matrimonio: más de 30 años.

(ii) Cuidado de la familia y los hijos durante el matrimonio: principalmente la esposa.

(iii) Trabajo de la esposa durante el matrimonio: esporádico.

(iv) Edad de la esposa: va a cumplir 58 años.

(v) Formación de la esposa: licenciada en bellas artes aunque apenas ha trabajado en tal profesión.

(vi) Ingresos de las partes: los del esposo superan los mensuales que 3500 € y la esposa no tiene ninguno.

El esposo interpuso recurso de apelación frente a la sentencia de primera instancia y como resultado, tras la impugnación de la esposa, se obtuvo sentencia que acordó revocar la resolución recurrida en el solo pronunciamiento relativo a la limitación temporal de la pensión compensatoria que la estableció en siete años.

Las circunstancias que, en esta ocasión, conllevaron la decisión de la Audiencia, fueron las siguientes:

i) Edad de la esposa.

ii) Buenas condiciones de salud, actitud y edad laboral, así como la licenciatura en Bellas Artes.

iii) Adjudicación para ella y la hija menor de la vivienda familiar.

iv) Refuerzo económico que se derivará de la liquidación de la sociedad ganancial.

Como era de esperar, frente a la sentencia dictada en la apelación la esposa formuló recurso de casación articulando un motivo único por infracción del artículo 97 CC y jurisprudencia recaída sobre él, acerca de la pensión compensatoria y su temporalidad, basado en que no se aprecia, como exige la jurisprudencia, y partiendo de los hechos probados, que la esposa tenga posibilidad de desenvolverse autónomamente, por lo que la sentencia recurrida no lleva a cabo un juicio positivo razonable sobre la posibilidad real de que pueda superar en el plazo de siete años la situación inicial desfavorable.

Pues bien, el TS, en la sentencia de referencia, acordó revocar la decisión adoptada en la apelación, toda vez que, si bien es cierto que “las conclusiones alcanzadas por el tribunal de apelación, ya sean en el sentido de fijar un límite temporal a la pensión, ya en el de justificar su carácter vitalicio, deben ser respetadas en casación” no es menos cierto que “siempre que aquéllas sean consecuencia de la libre y ponderada valoración de los factores a los que se refiere de manera no exhaustiva el artículo 97 CC y que han de servir tanto para valorar la procedencia de la pensión como para justificar su temporalidad, siendo posible la revisión casacional únicamente cuando el juicio prospectivo sobre la posibilidad de superar el inicial desequilibrio en función de los factores concurrentes se muestra como ilógico o irracional, o cuando se asienta en parámetros distintos de los declarados por la jurisprudencia“.

En atención a lo anterior, siendo el objeto de debate el límite temporal de la pensión compensatoria, y una vez sentado que la fijación de este es posible, tanto legal como jurisprudencialmente, la cuestión se contrae a la determinación de los criterios que deben servir de pauta a tal fin. Y en este sentido el TS sostiene que “el establecimiento de un límite temporal para la percepción de la pensión compensatoria depende de que con ello no se resienta la función de restablecer el equilibrio que le es consustancial, siendo ésta una exigencia o condición que obliga a tomar en cuenta las específicas circunstancias del caso, particularmente, aquellas de entre las comprendidas entre los factores que enumera el artículo 97 CC que tienen la doble función de actuar como elementos integrantes del desequilibrio, en tanto en cuanto sea posible según la naturaleza de cada una de las circunstancias, y, una vez determinada la concurrencia del mismo, la de actuar como elementos que permitirán fijar la cuantía de la pensión, que permiten valorar la idoneidad o aptitud de la beneficiaria para superar el desequilibrio económico en un tiempo concreto, y, alcanzar la convicción de que no es preciso prolongar más allá su percepción por la certeza de que va a ser factible la superación del desequilibrio, juicio prospectivo para el cual el órgano judicial ha de actuar con prudencia y ponderación, con criterios de certidumbre”.

Asimismo, la sentencia declara que la valoración de esos factores debe realizarse con prudencia, y ponderación y con criterios de certidumbre o potencialidad real determinada por altos índices de probabilidad, que es ajena a lo que se denomina futurismo o adivinación.

Como consecuencia de lo anterior,  el TS concluye que el juicio prospectivo de la sentencia recurrida no se muestra lógico y racional, y ello en atención a lo siguiente:

i) La edad de la recurrente.

ii) Su matrimonio ha durado más de 30 años.

iii) Durante ese tiempo ha sido ella quien de forma principal se ha ocupado del cuidado de la familia e hija habida en el matrimonio.

iv) Durante ese tiempo, a pesar de tener la licenciatura en Bellas Artes, sólo ha trabajado esporádicamente.

v) Carece en la actualidad de ingresos.

Lo que conlleva que la conclusión, con alta probabilidad y certidumbre, es que no supere el desequilibrio, pues por edad, según máximas de experiencia, le va a ser sumamente difícil acceder al mercado laboral, cuando precisamente comparten también tal dificultad las personas más jóvenes.

Además de lo anterior, la sentencia del TS también establece que “tener atribuido el uso de la vivienda familiar no puede considerarse como un factor que tenga incidencia en la decisión, sino a lo sumo en la cuantificación de la pensión, ya que tal atribución lo es por ser progenitor custodio y en tanto lo sea”. Del mismo modo, aunque “sí podría ser factor relevante el relativo a la liquidación del régimen económico matrimonial y las potenciales adjudicaciones que pudiese recibir la recurrente“, es lo cierto que “en el factum de la sentencia recurrida no se concreta en qué medida se verá afectada la economía de la actora tras la citada liquidación del régimen económico matrimonial, por lo que tan poco adquirimos certidumbre sobre la superación de su desequilibrio“, sin perjuicio de la posible modificación de la medida en el futuro.

Conclusión: la pensión compensatoria puede ser vitalicia o tener un límite temporal, si bien, para adoptar un tipo u otro, habrá de atenderse a las circunstancias concretas del caso, y de la parte beneficiaria, teniendo en cuenta los factores a los que hace referencia el artículo 97 CC, que habrán de ser valorados con prudencia, ponderación y criterios de certidumbre o potencialidad real, lo que habrá de recordarse a la hora de probar el desequilibrio que la extinción del vínculo que une a los cónyuges supone.

Retiran la pensión de alimentos a un “nini”.

Hoy traemos a colación una sentencia muy reciente y novedosa, dictada por la Audiencia Provincial de Pontevedra, que ratifica lo ya acordado por el Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Vigo.

Se trata de un caso curioso en el que, como decimos en el título de esta entrada, se acuerda retirar la pensión de alimentos a un “nini”, precisamente por ostentar tal condición.

La fundamentación jurídica de tal decisión, a los efectos que aquí nos ocupan, es la siguiente:

La situación que lleva a la juzgadora de instancia a declarar extinguida la pensión de alimentos del hijo, que tiene ahora 19 años, es que este abandonó los estudios a los 14-15 años, negándose a seguir haciéndolo, y, además, ni trabaja, ni ha trabajado, ni aprendido oficio alguno, ni, en suma, se ha interesado por buscar ocupación de tipo alguno.

Justamente, al recibir su madre traslado de la demanda y citación para juicio, se ha apresurado a matricularse en un centro de educación secundaria para personas adultas, porque, según manifiesta en el acto de juicio, quiere ser entrenador y le exigen el graduado escolar. No podemos tomar esta decisión de última hora, acuciado por la demanda judicial que pide la extinción de la pensión de alimentos, porque tiene todo el formato de una conducta oportunista.

Años ha pasado sin estudiar, ni interesarse por nada, para aparentar un repentino y vivo interés por estudiar cuando durante cuatro años permaneció indolente y despreocupado de toda tarea, de su provenir y de su condición de carga para sus padres sin esfuerzo o compensación alguna por su parte.

Ocurre además, que la decisión de matricularse no sabemos si ha ido más allá del simple gesto, pues no consta que efectivamente esté cursando estudios, hecho que podía haberse ocupado la parte de acreditar en esta alzada.

Nótese, por su relevancia, que tal decisión viene encuadrada dentro del proceso familiar, esto es, sin perjuicio de que el hijo pueda solicitar los alimentos que le corresponden fuera del procedimiento matrimonial.

La sentencia completa la podéis leer aquí.

Por último, queremos aclarar que utilizamos la palabra “nini” en la medida en que, en la actualidad, todo el mundo conoce su significado, si bien no con la connotación negativa que tiene en inglés (NEET, esto es, not in employment, education or training).

Un saludo desde ABOGALICIA!