Día das Letras Galegas.-

Y así, sin darnos cuenta, ha pasado otro año.

Sabía que tenía algo pendiente y resulta que era esta entrada! El año pasado me comprometí a hacer una entrada cada año y al menos este lo voy a cumplir.

Nos toca D. Marcial Valladares Núñez, a quien se dedicó el Día de las Letras Gallegas del año 1970.

Este señor nació el 14 de junio de 1821 y falleció el 20 de mayo de 1903 en Pontevedra y es autor de la primera novela moderna en lengua gallega, Maxina ou a filla espúrea.

Cursó Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela y se licenció en 1844, si bien se dedicó simultáneamente al periodismo, la política y la literatura.

En 1866  se retiró a Pontevedra para dedicarse a las letras.

Es autor de un diccionario gallego-castellano con 11000 vocablos que recogió entre los años 1850 y 1884; le incorporó, además, 240 cántigas y 460 textos en prosa, en su mayoría de literatura popular.

Como poeta, una de sus composiciones más sobresalientes lleva el título de «Soidades». También escribió «A fonte do Pico Sacro» y «A castañeira en Santiago», así como una serie de cantares populares que tituló «Vilancosta», nombre del lugar en el que nació.

Pero no os liéis!! Mañana se le dedica el día a María Victoria Moreno Márquez, de la que podéis conocer cosas aquí.

Que tengáis un feliz Día das Letras Galegas!!

Día de las Letras Gallegas.

Manuel curros enriquez.jpgBuenas tardes!!

Mañana es un día importante para los gallegos y los acogidos porque es nuestro día o, mejor dicho, el día de nuestras Letras! Y a ese día vamos a dedicarle esta entrada!

El día de las Letras Gallegas se viene festejando desde 1963, año en el que la Real Academia Gallega decidió empezar a homenajear a personas que han destacado por su creación literaria en gallego o por su defensa del idioma.

Cada año se dedica a una personalidad diferente, escogida por la RAG.

¿Y por qué el 17 de mayo? Pues porque ese día, en 1863, se publicó el primer ejemplar de Cantares gallegos, de Rosalía de Castro, que marcó el inicio del “Rexurdimento” o renacimiento cultural del gallego.

¿Qué tiene esto que ver con nosotros? Pues que muchos de los homenajeados estudiaron Derecho, ejercieron como abogados, fueron jueces o estuvieron relacionados de alguna forma con el mundo de la justicia. Así que desde hoy queda instituido en el Blog hacer una breve referencia al que toque, empezando por el primero, que fue D. Manuel Curros Enríquez, al que se le dedicó el día en el año 1967, sin perjuicio de que, como seguro que sabéis, el homenajeado mañana es D. Carlos Casares.

El Sr. Curros Enríquez es hijo de escribano (de casta le viene al galgo). Se fue a Madrid muy joven y allí hizo bachillerato y empezó a estudiar Derecho. Fue allí también donde empezó como escribano en el Ayuntamiento y a frecuentar círculos literarios con la intención de hacer carrera literaria.

En 1877 se estableció en Orense y empezó a trabajar en la Intervención de la Administración Económica.

En 1880 publicó Aires da miña terra y la publicación le valió la denuncia del entonces obispo de Orense, D. Cesáreo Rodrigo Rodríguez, por herejías y ataque a la religión. El juzgado ordenó el secuestro de los ejemplares en poder del editor, los moldes fueron destruidos, y Curros fue procesado por delito contra el libre ejercicio de la religión. Fue condenado en Orense a dos años cuatro meses y un día de prisión y absuelto en La Coruña. Su defensa en la apelación la llevó el ilustre jurista y político D. Luciano Puga Blanco.  De ahí salió el poema “Adiós Mariquiña“, que, en realidad, se titula “A Mariquiña Puga. Despedida“, y que escribió con ocasión de que Mariquiña, la hija del abogado, se marchase a Cuba.

Perdido el puesto de trabajo en Orense, vuelve a Madrid e ingresa en la redacción de El Porvenir, un periódico republicano. Luego emigra a Cuba donde dirige un periódico (La Tierra Gallega) y participa en la redacción de otros dos.

En 1904 volvió a La Coruña pero luego volvió a La Habana de nuevo.

Como curiosidad, está enterrado en el cementerio de San Amaro, en La Coruña, y en 1989 se abrió el primer centro masónico erigido en Galicia con el nombre de “Renacimiento 15 Curros Enríquez”.

 

Stalking. ¿Qué es eso? Primera sentencia del TS al respecto.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado por primera vez sobre este delito que viene recogido en el Código Penal, reformado en 2015, artículo 172.ter.

Establece el referido artículo lo siguiente:

1. Será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana:

  • 1.ª La vigile, la persiga o busque su cercanía física.
  • 2.ª Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas.
  • 3.ª Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios, o haga que terceras personas se pongan en contacto con ella.
  • 4.ª Atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella.

Si se trata de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o situación, se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años.

2. Cuando el ofendido fuere alguna de las personas a las que se refiere el apartado 2 del artículo 173, se impondrá una pena de prisión de uno a dos años, o trabajos en beneficio de la comunidad de sesenta a ciento veinte días. En este caso no será necesaria la denuncia a que se refiere el apartado 4 de este artículo.

3. Las penas previstas en este artículo se impondrán sin perjuicio de las que pudieran corresponder a los delitos en que se hubieran concretado los actos de acoso.

4. Los hechos descritos en este artículo sólo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.

Pues, como decíamos al inicio, el Pleno de la Sala II del Tribunal Supremo se ha pronunciado por primera vez sobre este nuevo delito de “stalking”, y considera que, para ser delito, la conducta debe prolongarse el tiempo suficiente para provocar la alteración de la vida cotidiana de la víctima, aclarando que no bastan episodios, más o menos intensos o más o menos numerosos, pero concentrados en pocos días y sin nítidos visos de continuidad, que, además, no comporten repercusiones en las costumbres de la víctima.

Sin perjuicio de que podrás leerte la sentencia completa aquí cuando esté disponible, a continuación te hacemos un resumen de lo sucedido:

Los HECHOS probados en primera instancia y que motivan la sentencia se producen entre la tarde del 22 de mayo de 2016 y el 31 de mayo del mismo año. En total se trata de cuatro actos de hostigamiento en el plazo de una semana:

  • Primero: tarde del 22 de mayo de 2016.

Llamadas telefónicas que la víctima no contestó y que se sucedieron hasta la 1.30 de la madrugada, con envío de mensajes de voz y fotos del antebrazo del acusado sangrando  y advirtiéndola de su propósito de suicidarse si no era atendido, en actitud inequívocamente acosadora y de agobiante presión.

  • Segundo: 23 de mayo de 2016.

Intento de entrar en el domicilio de la víctima, también de forma intimidatoria y llamando insistentemente a los distintos telefonillos de la finca en las horas inmediatamente siguientes. Se trata de otro acto de acoso. Cesó cuando apareció la policía.

  • Tercero: 30 de mayo de 2016.

El acusado vuelve al domicilio de la recurrente profiriendo gritos y reclamando la devolución de objetos de su propiedad.

  • Cuarto: 31 de mayo de 2016.

El acusado se acerca a la mujer en el centro de educación al que ambos acudían y donde coincidían, exigiéndole la devolución de una pulsera.

Pues bien, ¿por qué ha entendido el TS que no existe stalking? A continuación te dejo las dos notas más relevantes:

1.- Tiene que existir una cierta prolongación en el tiempo de la voluntad de perseverar en esas acciones intrusivas. No puede tratarse de un episodio aislado o de algo coyuntural, porque de ese modo no se alterarían las costumbres del día a día de la víctima.

2.- Ha de existir esa alteración del día a día o ese cambio de hábitos con motivo del comportamiento del stalker.

Ejemplos de esa alteración serían el cambio del número de teléfono, el cambio de vivienda, el cambio de ruta al trabajo, etc.

¿Cuáles podemos decir que son, entonces, los requisitos del tipo?

  • Persecución repetitiva e intrusiva.
  • Obsesión al menos aparente.
  • Aptitud para generar temor o desasosiego o condicionar la vida de la víctima.
  • Oposición de la víctima a la conducta del “stalker”.
  • Conducta prolongada en el tiempo. ¿Cuánto? No está claro todavía: algunos hablan de un mes; otros, de seis meses.

¿Qué te parece? Danos tu opinión!!

Un saludo desde ABOGALICIA y feliz resto de miércoles!!

 

El parentesco.-

Grandmaother And Childs Hands About To Touch.jpgEl parentesco, desde el punto de vista jurídico, es uno de esos conceptos que, desarrollado, más quebraderos de cabeza me da. No es un tema complejo pero, desde mi punto de vista, tampoco sencillo cuando se empieza a hablar de generaciones, grados, líneas rectas o colaterales, consanguinidad o afinidad… Ya no parece tan simple, no? Pues vamos allá, porque a nivel jurídico es un tema relevante, por ejemplo, desde la óptica de una herencia, el cobro de una prestación social o una indemnización por un accidente de tráfico.

Por empezar por algún sitio, la RAE dice que se entiende por parentesco lo siguiente:

1. m. Vínculo por consanguinidad, afinidad, adopción, matrimonio u otra relación estable de afectividad análoga a esta.

2. m. Unión, vínculo o liga que tienen las cosas.

Vamos a dejarlo, para no liarnos, en que es el vínculo existente entre personas que pertenecen a la misma familia.

En cuanto a cómo se determina el parentesco de una persona respecto de otra podemos hablar de las generaciones que las separan y cada una de ellas, cada generación, es un grado. La sucesión de esos grados es lo que se denomina línea de sucesión.

Bien, tenemos a dos personas, separadas por un grado, una generación, por ejemplo, abuelo e hijo; si añadimos al nieto, esos tres grados o esas tres generaciones son la línea de sucesión.

Hasta aquí todo en orden.

Vale, y ahora, si te pregunto cómo es esa línea de sucesión, qué me contestas? Seguro que te has imagino una linea vertical, recta. Efectivamente, porque las líneas de sucesión pueden ser rectas (o directas) y colaterales. El ejemplo de línea recta es precisamente ése. Y el de línea colateral sería el de hermanos, tíos, sobrinos. ¿Por qué? Pues porque la línea colateral está formada por personas que proceden de un mismo tronco común (otra de esas expresiones que me trae de cabeza). Efectivamente, los hermanos tienen como tronco común a los padres, por ejemplo. Se entiende, no?

Y otra pregunta… Cuando te imaginaste la línea recta de abuelos a nietos, cómo te la imaginaste? Vertical, como habíamos dicho. De arriba a abajo? De abajo a arriba? Pues es que la línea puede ser ascendente (es la que relaciona a la persona con aquellas otras de las que desciende) o descendente (es la que relaciona a la persona con aquellas otras que descienden de ella).

Vale, sí, esto último es fácil.

Ahora vamos al cómputo de los grados de parentesco.

Recuerda que teníamos línea recta o directa y línea colateral. Pues en cada tipo de línea se computa de una forma diferente:

En la línea recta o directa se cuenta yendo hasta el ascendiente o descendiente común dependiendo de si la línea es ascendente o descendente.

Me explico…

En la línea ascendente, el hijo está a un grado del padre, a dos del abuelo y a tres del bisabuelo; en la línea descendente, el abuelo, a un grado del padre, dos del nieto y tres del biznieto (o bisnieto, pero como z suena diferente).

En la línea colateral, sin embargo, los grados se cuentan yendo primero al tronco común (como en la línea recta) y, después, bajando hasta la persona respecto de la que se pretenda establecer el grado de parentesco.

Y me vuelvo a explicar…

El hermano está a dos grados de su hermano. ¿Por qué? Pues porque el primer grado es el padre en línea recta (tronco común) y el segundo es el hermano que, como hijo, está a otro grado del padre.

Otro ejemplo: el hijo está a tres del tío… El primer grado es el padre, el segundo el abuelo, y el tercero el tío, que es el hijo del abuelo.

Y vamos a por uno más: el hijo está a cuatro grados del primo. ¿Cuáles son los grados? El primero es el padre, el segundo, el abuelo, el tercero, el tío y el cuarto, el primo.

Y llegados a este punto, qué nos queda? La consanguinidad y la afinidad.

La consanguinidad, según la RAE, es:

1. f. Parentesco de dos o más individuos que tienen un antepasado común próximo.

Es decir, cuando hablamos de consanguinidad hablamos de la misma familia.

Y la afinidad? Pues según la RAE, se entiende por afinidad (dejo fuera la definición romántica y la química, y alguna otra para irme a la que nos interesa):

3. f.Der. Parentesco que, por razón de matrimonio, establece cada cónyuge con los parientes del otro.

Es decir, cuando hablamos de afinidad no hablamos de la misma familia, sino de la familia del cónyuge.

Pues nada… Espero que haya quedado claro…!! Por si las moscas a continuación os dejo un cuadrito que yo creo que puede ser útil como chuleta…

PARENTESCO

Espero que esto te valga para tus líos!! Y si no… Ya sabes dónde estamos!!

Saludos desde ABOGALICIA!!

¿Denuncia, querella o demanda?

o_1apqrt2sd10qgs61cp41plq14529_newHoy os damos la lata con algo que puede sonar a pedante, pero todavía recuerdo mi primera clase de Derecho Romano y a la profesora diciéndonos que ella estaba allí para enseñarnos a hablar “con propiedad”. Al final nos enseñó muchas más cosas, pero yo me quedé con aquella frase y ahora soy de las que lleva la aplicación de la RAE en el móvil para no meter la pata si puedo evitarlo.

En fin, en esta ocasión hemos decidido traer a nuestro blog tres palabras, las que dan título a la entrada, que, erróneamente, se suelen utilizar de forma indistinta cuando, como veremos, significan cosas diferentes.

En primer lugar queremos señalar que denuncia y querella tienen cabida únicamente en el ámbito penal. Fuera de éste usaremos la palabra demanda (aunque en contencioso administrativo se habla de recurso, la forma es la de demanda). Por ello, lo de “demanda penal”… Como que no…

Efectivamente, tanto la denuncia como la querella vienen definidas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal (en adelante, LECr), la primera en los artículos 259 y siguientes, y la segunda, en los artículos 270 y siguientes.

En cuanto a las diferencias entre una y otras, consideramos que las fundamentales, a los efectos que aquí nos ocupan, son las siguientes:

La denuncia podemos definirla como aquel acto mediante el que una persona pone en conocimiento del Juez de instrucción, de paz, comarcal o municipal, o funcionario fiscal o de policía más próximo al sitio en que se encuentre, la perpetración de un delito público (lo normal es que se haga en la Comisaría de Policía o en el Juzgado de Guardia). Y, ojo, porque el artículo 259 de la LECr establece que se está obligado y de forma inmediata. Esta obligación no existe para impúberes ni para aquellos privados del pleno uso de su razón. Además, y esto es relevante, tampoco estarán obligados a denunciar el cónyuge del delincuente no separado legalmente o de hecho o la persona que conviva con él en análoga relación de afectividad ni los ascendientes y descendientes del delincuente y sus parientes colaterales hasta el segundo grado inclusive.

Por otro lado, los que por razón de sus cargos, profesiones u oficios tuvieran noticia de algún delito público, están obligados a denunciarlo inmediatamente al Ministerio Fiscal, al Tribunal competente, al Juez de instrucción y, en su defecto, al municipal o al funcionario de policía más próximo al sitio, si se trata de un delito flagrante. Si no lo hacen, incurren en multa. ¿Y si la omisión en dar parte fuese de un Profesor en Medicina, Cirugía o Farmacia y tuviesen relación con el ejercicio de sus actividades profesionales? Pues lo mismo. Además, si el que hubiese incurrido en la omisión fuere empleado público, se pondrán además en conocimiento de su superior inmediato para los efectos a que hubiere lugar en el orden administrativo. (Todo ello se entiende cuando la omisión no produce responsabilidad con arreglo a las Leyes).

¿Y qué pasa con nosotros? La obligación antes indicada no comprenderá a los Abogados ni a los Procuradores respecto de las instrucciones o explicaciones que recibieren de sus clientes, ni tampoco a los eclesiásticos y ministros de cultos disidentes respecto de las noticias que se les hubieren revelado en el ejercicio de las funciones de su ministerio.

La denuncia no obliga a probar los hechos ni a formalizar querella.

El denunciador (sí, la LECr también le llama así al denunciante), no contrae en ningún caso otra responsabilidad que la correspondiente a los delitos que hubiese cometido por medio de la denuncia, o con su ocasión (es decir, si la denuncia es falsa, por ejemplo).

La denuncia puede hacerse por escrito o de palabra, personalmente o por medio de mandatario con poder especial. Si se hace por escrito, debe estar firmada por el denunciador; y si no puede hacerlo, por otra persona a su ruego. La autoridad o funcionario que la recibe rubricará y sellará todas las hojas a presencia del que la presente, quien podrá también rubricarla por sí o por medio de otra persona a su ruego. Si la denuncia es verbal, se extenderá un acta por la autoridad o funcionario que la recibiere, en la que, en forma de declaración, se expresarán cuantas noticias tenga el denunciante relativas al hecho denunciado y a sus circunstancias, firmándola ambos a continuación. Si el denunciante no puede firmar, lo hará otra persona a su ruego.

Un atestado es una forma más de denuncia.

¿Y la querella? Pues la querella ya son palabras mayores. Como decíamos antes, viene regulada en los artículos 270 y siguientes de la LECr y, en concreto, el artículo 277 establece:

La querella se presentará siempre por medio de Procurador con poder bastante y suscrita por Letrado.

Se extenderá en papel de oficio, y en ella se expresará:

1.º El Juez o Tribunal ante quien se presente.

2.º El nombre, apellidos y vecindad del querellante.

3.º El nombre, apellidos y vecindad del querellado.

En el caso de ignorarse estas circunstancias, se deberá hacer la designación del querellado por las señas que mejor pudieran darle a conocer.

4.º La relación circunstanciada del hecho, como expresión del lugar, año, mes, día y hora en que se ejecute, si se supieren.

5.º Expresión de las diligencias que se deberán practicar para la comprobación del hecho.

6.º La petición de que se admita la querella, se practiquen las diligencias indicadas en el número anterior, se proceda a la detención y prisión del presunto culpable o a exigirle la fianza de libertad provisional, y se acuerde el embargo de sus bienes en la cantidad necesaria en los casos en que así proceda.

7.º La firma del querellante o la de otra persona a su ruego si no supiere o no pudiere firmar, cuando el Procurador no tuviere poder especial para formular la querella.

Es decir, aquí ya hace falta Procurador y Abogado, y con poder bastante, es decir, que habilite para querellarse, y ya hay que identificar las partes y pedir las diligencias de investigación que se consideren oportunas. Además, hay que presentarla en el Juzgado de Instrucción (salvo que el querellado esté sometido a un Tribunal determinado por Ley).

Además, destaco aquí el contenido del artículo 280 que establece:

El particular querellante prestará fianza de la clase y en la cuantía que fijare el Juez o Tribunal para responder de las resultas del juicio.

Están exentos de dicha obligación:

  • 1.º El ofendido y sus herederos o representantes legales.
  • 2.º En los delitos de asesinato o de homicidio, el cónyuge del difunto o persona vinculada a él por una análoga relación de afectividad, los ascendientes y descendientes y sus parientes colaterales hasta el segundo grado inclusive, los herederos de la víctima y los padres, madres e hijos del delincuente.
  • 3.º Las asociaciones de víctimas y las personas jurídicas a las que la ley reconoce legitimación para defender los derechos de las víctimas siempre que el ejercicio de la acción penal hubiera sido expresamente autorizado por la propia víctima.

¿Y la demanda? Pues podemos definirla como aquel acto mediante el que una persona inicia un proceso judicial frente a otra a fin de que un órgano judicial resuelva a su favor un conflicto determinado existente entre las partes (demandante/actor y demandado).

Demanda, claro. Se demanda a un tercero, el Juez, el reconocimiento de un derecho y obligación que una persona (demandado) no nos deja ejercitar o no quiere cumplir.

Igual que antes decíamos que denuncia y querella sólo tiene cabida en el ámbito penal, pues ahora decimos que demanda la tiene en los procesos civiles (y mercantiles), laborales (sociales) y contenciosos-administrativos.

En cuanto a requisitos para interponerla, se presenta por escrito y, según lo establecido en el artículo 399 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, en ella habrán de constar los siguientes datos:

– Identificación del demandante/actor y del demandado.

– Domicilio (a efectos de emplazamiento).

– Hechos y fundamentos de Derecho.

– ¿Qué quiero?

En cuanto a su presentación, podemos decir que en general se hará mediante Procurador y con firma de Abogado, si bien es cierto que existen supuestos en los que no es preceptiva la intervención de ningún (un ejemplo es la interposición de un procedimiento monitorio; no así, la oposición a éste).

Por último, para cerrar esta entrada, quiero que sepáis que un proceso penal puede iniciarse a instancia de parte, o de oficio, es decir, por el Ministerio Fiscal o por el Juez. La pena será la marcada por las leyes y nunca superior a la que pidan las acusaciones.

En cambio, un proceso civil, laboral o contencioso-administrativo, no se puede iniciar de oficio porque se trata de procesos de “justicia rogada” así que no habrá resolución que no esté basada en lo solicitado por las partes. Por eso el trabajo de un buen Abogado es tan importante en estos procesos, porque aunque caiga de cajón algo, si no se ha pedido, nunca se va a conceder.

Saludos desde ABOGALICIA!!

Lo que no está en los autos, no existe.-

Hoy  traemos una entrada de un blog que leemos con  relativa frecuencia (confilegal.com) y que explica, a raíz del uso que, en los medios, se da a estas dos expresiones últimamente, la diferencia entre verdad judicial y verdad material, cuyo significado es muy difícil de transmitir en esas ocasiones que ahora, mientras leéis esto, han podido venir a vuestra cabeza.

Podéis leerla aquí.

Un saludo desde ABOGALICIA!

 

 

Nocturnidad y alevosía _Entrada antigua (II)_.

16 de marzo de 2016

Con más demora de la que nos hubiera gustado, pero aquí estamos de nuevo!!

En la línea que adelantamos en la primera entrada de este blog, la idea es ir contando asuntos, comentando noticias, opinando sobre artículos, y, todo ello, con un lenguaje no técnico que nos permita a todos saber de qué hablamos. Además, también queremos contar cosas curiosas o que pueden llamar la atención como el origen de algunas expresiones, el significado de determinados términos, o diferencias fundamentales entre conceptos legales que nos ayudarán a entender algo mejor las cosas.

Pues bien, en esta última línea, os hago una pregunta: cuántas veces habéis escuchado y habéis dicho que alguien actuó con nocturnidad y alevosía, entendiendo ambos conceptos como agravantes del delito en cuestión??

Suponemos bien, seguro, si creemos que la respuesta es muchas veces!

Y sabéis que la nocturnidad, como tal, es decir, como agravante, no existe en nuestro Código Penal desde el año 1995?

Efectivamente, el artículo 22 del CP, que establece qué circunstancias se consideran agravantes, dispone:

1.ª Ejecutar el hecho con alevosía.

Hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra las personas empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendan directa o especialmente a asegurarla, sin el riesgo que para su persona pudiera proceder de la defensa por parte del ofendido.

2.ª Ejecutar el hecho mediante disfraz, con abuso de superioridad o aprovechando las circunstancias de lugar, tiempo o auxilio de otras personas que debiliten la defensa del ofendido o faciliten la impunidad del delincuente.

3.ª Ejecutar el hecho mediante precio, recompensa o promesa.

4.ª Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad.

5.ª Aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima, causando a ésta padecimientos innecesarios para la ejecución del delito.

6.ª Obrar con abuso de confianza.

7.ª Prevalerse del carácter público que tenga el culpable.

8.ª Ser reincidente.

Hay reincidencia cuando, al delinquir, el culpable haya sido condenado ejecutoriamente por un delito comprendido en el mismo título de este Código, siempre que sea de la misma naturaleza.

A los efectos de este número no se computarán los antecedentes penales cancelados o que debieran serlo, ni los que correspondan a delitos leves.

Las condenas firmes de jueces o tribunales impuestas en otros Estados de la Unión Europea producirán los efectos de reincidencia salvo que el antecedente penal haya sido cancelado o pudiera serlo con arreglo al Derecho español.

La nocturnidad no aparece por ningún lado… Porque se sobreentiende… Y va incluida, precisamente, en la expresión que hemos destacado en negrita, “o aprovechando las circunstancias de lugar, tiempo“.

Antes sí fue considerada agravante, no es un invento, pero tenía una razón de ser tan lógica como lo es que ahora no se contemple como tal: antes las ciudades, los pueblos, etc., no eran lugares con luz, sino oscuros, sin electricidad… En este contexto, cuando alguien se aprovechaba de la oscuridad para cometer un delito tenía altas posibilidades de no ser reconocido y, con ello, de que su plan fructificara. Por ello se consideraba un agravante. Hoy en día, tal planteamiento carece de sentido…

Espero que os haya gustado leernos o, al menos, que os haya entretenido!!