Cláusula suelo, sí… Y las pymes??

Hoy traemos un tema que está generando bastante interés entre empresarios a raíz de las últimas novedades en relación con la cláusula suelo. ¿Por qué? Pues porque el Tribunal Supremo dejó fuera del control de transparencia a las sociedades…

Pero cada vez son más las sentencias que establecen que no existe claridad en las cláusulas  no negociadas en los contratos hipotecarios entre bancos y mercantiles. ¿Entonces? Una cláusula suelo es nula si el banco no puede demostrar que la hipoteca fue negociada y que las condiciones no estaban predispuestas por la entidad, aunque se trate de un adherente no consumidor, es decir, aunque se trate de una empresa.

Así se sostiene en una sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 6 de Jaén, de 4 de noviembre de 2016. Puedes leerla aquí: JPI 6 Jaén 04-11-16

Del mismo modo, el Juzgado de Primera Instancia nº de Vitoria, en sentencia de 27 de octubre de 2016, define que una efectiva negociación pasa por una oferta de la entidad, contraoferta del cliente, intercambio de peticiones contestaciones y acuerdo final. Estar informado no significa haber negociado. Puedes leer el texto completo aquí: JM 1 Vitoria 27-10-16

Por su parte, la Audiencia Provincial de Toledo, en sentencia de 18 de octubre de 2016, aclara que el concepto de cláusula contractual abusiva adquiere un significado propio en el ámbito de la contratación con los consumidores, lo que no significa que en las condiciones generales entre profesionales no pueda existir abuso de una posición dominante.

Añade, que “la cláusula es contraria al principio de buena fe que genera una legítima expectativa en el contrato entre las partes y que sirve para modelar el contenido del contrato, considerando que impera el principio de la buena fe frente a las cláusulas abusivas, sea o no consumidor el adherente”. Y concluye que una cláusula con un tipo suelo del 4% y un techo del 16% origina un desequilibrio notable entre derechos y obligaciones de las partes fijados en el contrato.

Lee la sentencia íntegra aquí: AP Toledo S2 18-10-16

Por último, os dejamos también a continuación el texto de la sentencia dictada por el Juzgado de lo Mercantil de Murcia el 17 de octubre de 2016, que, lógicamente, sigue el mismo criterio y que podéis leer aquí: JM Murcia 17-10-16

¿CONCLUSIÓN? Si tú, empresario, sabes que el banco no podrá demostrar que la cláusula suelo de tu préstamo fue negociada, ve a por ello.

Buen fin de semana desde ABOGALICIA!!

Lo que no está en los autos, no existe.-

Hoy  traemos una entrada de un blog que leemos con  relativa frecuencia (confilegal.com) y que explica, a raíz del uso que, en los medios, se da a estas dos expresiones últimamente, la diferencia entre verdad judicial y verdad material, cuyo significado es muy difícil de transmitir en esas ocasiones que ahora, mientras leéis esto, han podido venir a vuestra cabeza.

Podéis leerla aquí.

Un saludo desde ABOGALICIA!

 

 

Pensión compensatoria: limitación temporal.

Buenas tardes de lunes!

Este mes el TS ha dictado una sentencia que consideramos relevante referida, como hemos indicado en el título de esta entrada, a la limitación temporal de la pensión compensatoria.

Sin perjuicio de que podéis leerla entera aquí, a continuación analizamos brevemente su contenido y sus claves:

En primera instancia se acordó el divorcio de los cónyuges y, como medida inherentes a la declaración de divorcio, entre otras, se fijó como pensión compensatoria a favor de la esposa la cantidad mensual de 900 €.

Para acordar tal medida se tuvieron en cuenta las siguientes circunstancias:

(i) Duración del matrimonio: más de 30 años.

(ii) Cuidado de la familia y los hijos durante el matrimonio: principalmente la esposa.

(iii) Trabajo de la esposa durante el matrimonio: esporádico.

(iv) Edad de la esposa: va a cumplir 58 años.

(v) Formación de la esposa: licenciada en bellas artes aunque apenas ha trabajado en tal profesión.

(vi) Ingresos de las partes: los del esposo superan los mensuales que 3500 € y la esposa no tiene ninguno.

El esposo interpuso recurso de apelación frente a la sentencia de primera instancia y como resultado, tras la impugnación de la esposa, se obtuvo sentencia que acordó revocar la resolución recurrida en el solo pronunciamiento relativo a la limitación temporal de la pensión compensatoria que la estableció en siete años.

Las circunstancias que, en esta ocasión, conllevaron la decisión de la Audiencia, fueron las siguientes:

i) Edad de la esposa.

ii) Buenas condiciones de salud, actitud y edad laboral, así como la licenciatura en Bellas Artes.

iii) Adjudicación para ella y la hija menor de la vivienda familiar.

iv) Refuerzo económico que se derivará de la liquidación de la sociedad ganancial.

Como era de esperar, frente a la sentencia dictada en la apelación la esposa formuló recurso de casación articulando un motivo único por infracción del artículo 97 CC y jurisprudencia recaída sobre él, acerca de la pensión compensatoria y su temporalidad, basado en que no se aprecia, como exige la jurisprudencia, y partiendo de los hechos probados, que la esposa tenga posibilidad de desenvolverse autónomamente, por lo que la sentencia recurrida no lleva a cabo un juicio positivo razonable sobre la posibilidad real de que pueda superar en el plazo de siete años la situación inicial desfavorable.

Pues bien, el TS, en la sentencia de referencia, acordó revocar la decisión adoptada en la apelación, toda vez que, si bien es cierto que “las conclusiones alcanzadas por el tribunal de apelación, ya sean en el sentido de fijar un límite temporal a la pensión, ya en el de justificar su carácter vitalicio, deben ser respetadas en casación” no es menos cierto que “siempre que aquéllas sean consecuencia de la libre y ponderada valoración de los factores a los que se refiere de manera no exhaustiva el artículo 97 CC y que han de servir tanto para valorar la procedencia de la pensión como para justificar su temporalidad, siendo posible la revisión casacional únicamente cuando el juicio prospectivo sobre la posibilidad de superar el inicial desequilibrio en función de los factores concurrentes se muestra como ilógico o irracional, o cuando se asienta en parámetros distintos de los declarados por la jurisprudencia“.

En atención a lo anterior, siendo el objeto de debate el límite temporal de la pensión compensatoria, y una vez sentado que la fijación de este es posible, tanto legal como jurisprudencialmente, la cuestión se contrae a la determinación de los criterios que deben servir de pauta a tal fin. Y en este sentido el TS sostiene que “el establecimiento de un límite temporal para la percepción de la pensión compensatoria depende de que con ello no se resienta la función de restablecer el equilibrio que le es consustancial, siendo ésta una exigencia o condición que obliga a tomar en cuenta las específicas circunstancias del caso, particularmente, aquellas de entre las comprendidas entre los factores que enumera el artículo 97 CC que tienen la doble función de actuar como elementos integrantes del desequilibrio, en tanto en cuanto sea posible según la naturaleza de cada una de las circunstancias, y, una vez determinada la concurrencia del mismo, la de actuar como elementos que permitirán fijar la cuantía de la pensión, que permiten valorar la idoneidad o aptitud de la beneficiaria para superar el desequilibrio económico en un tiempo concreto, y, alcanzar la convicción de que no es preciso prolongar más allá su percepción por la certeza de que va a ser factible la superación del desequilibrio, juicio prospectivo para el cual el órgano judicial ha de actuar con prudencia y ponderación, con criterios de certidumbre”.

Asimismo, la sentencia declara que la valoración de esos factores debe realizarse con prudencia, y ponderación y con criterios de certidumbre o potencialidad real determinada por altos índices de probabilidad, que es ajena a lo que se denomina futurismo o adivinación.

Como consecuencia de lo anterior,  el TS concluye que el juicio prospectivo de la sentencia recurrida no se muestra lógico y racional, y ello en atención a lo siguiente:

i) La edad de la recurrente.

ii) Su matrimonio ha durado más de 30 años.

iii) Durante ese tiempo ha sido ella quien de forma principal se ha ocupado del cuidado de la familia e hija habida en el matrimonio.

iv) Durante ese tiempo, a pesar de tener la licenciatura en Bellas Artes, sólo ha trabajado esporádicamente.

v) Carece en la actualidad de ingresos.

Lo que conlleva que la conclusión, con alta probabilidad y certidumbre, es que no supere el desequilibrio, pues por edad, según máximas de experiencia, le va a ser sumamente difícil acceder al mercado laboral, cuando precisamente comparten también tal dificultad las personas más jóvenes.

Además de lo anterior, la sentencia del TS también establece que “tener atribuido el uso de la vivienda familiar no puede considerarse como un factor que tenga incidencia en la decisión, sino a lo sumo en la cuantificación de la pensión, ya que tal atribución lo es por ser progenitor custodio y en tanto lo sea”. Del mismo modo, aunque “sí podría ser factor relevante el relativo a la liquidación del régimen económico matrimonial y las potenciales adjudicaciones que pudiese recibir la recurrente“, es lo cierto que “en el factum de la sentencia recurrida no se concreta en qué medida se verá afectada la economía de la actora tras la citada liquidación del régimen económico matrimonial, por lo que tan poco adquirimos certidumbre sobre la superación de su desequilibrio“, sin perjuicio de la posible modificación de la medida en el futuro.

Conclusión: la pensión compensatoria puede ser vitalicia o tener un límite temporal, si bien, para adoptar un tipo u otro, habrá de atenderse a las circunstancias concretas del caso, y de la parte beneficiaria, teniendo en cuenta los factores a los que hace referencia el artículo 97 CC, que habrán de ser valorados con prudencia, ponderación y criterios de certidumbre o potencialidad real, lo que habrá de recordarse a la hora de probar el desequilibrio que la extinción del vínculo que une a los cónyuges supone.

Retiran la pensión de alimentos a un “nini”.

Hoy traemos a colación una sentencia muy reciente y novedosa, dictada por la Audiencia Provincial de Pontevedra, que ratifica lo ya acordado por el Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Vigo.

Se trata de un caso curioso en el que, como decimos en el título de esta entrada, se acuerda retirar la pensión de alimentos a un “nini”, precisamente por ostentar tal condición.

La fundamentación jurídica de tal decisión, a los efectos que aquí nos ocupan, es la siguiente:

La situación que lleva a la juzgadora de instancia a declarar extinguida la pensión de alimentos del hijo, que tiene ahora 19 años, es que este abandonó los estudios a los 14-15 años, negándose a seguir haciéndolo, y, además, ni trabaja, ni ha trabajado, ni aprendido oficio alguno, ni, en suma, se ha interesado por buscar ocupación de tipo alguno.

Justamente, al recibir su madre traslado de la demanda y citación para juicio, se ha apresurado a matricularse en un centro de educación secundaria para personas adultas, porque, según manifiesta en el acto de juicio, quiere ser entrenador y le exigen el graduado escolar. No podemos tomar esta decisión de última hora, acuciado por la demanda judicial que pide la extinción de la pensión de alimentos, porque tiene todo el formato de una conducta oportunista.

Años ha pasado sin estudiar, ni interesarse por nada, para aparentar un repentino y vivo interés por estudiar cuando durante cuatro años permaneció indolente y despreocupado de toda tarea, de su provenir y de su condición de carga para sus padres sin esfuerzo o compensación alguna por su parte.

Ocurre además, que la decisión de matricularse no sabemos si ha ido más allá del simple gesto, pues no consta que efectivamente esté cursando estudios, hecho que podía haberse ocupado la parte de acreditar en esta alzada.

Nótese, por su relevancia, que tal decisión viene encuadrada dentro del proceso familiar, esto es, sin perjuicio de que el hijo pueda solicitar los alimentos que le corresponden fuera del procedimiento matrimonial.

La sentencia completa la podéis leer aquí.

Por último, queremos aclarar que utilizamos la palabra “nini” en la medida en que, en la actualidad, todo el mundo conoce su significado, si bien no con la connotación negativa que tiene en inglés (NEET, esto es, not in employment, education or training).

Un saludo desde ABOGALICIA!

 

IBI. División del recibo si existen varios cotitulares.

Conozco un caso en el que por no montar un lío familiar una persona lleva años haciéndose cargo del IBI de un inmueble que conoció en su día pero del que ahora apenas conoce el portal… El inmueble es propiedad de tres personas… Una que nada tiene que ver con él, lo habita… Y solo esta persona que yo conozco atiende puntualmente el impuesto de referencia.

Pues bien, os traigo una consulta vinculante, de febrero de este año, (que podéis leer entera aquí) que, en resumidas cuentas, viene a decir lo que, a todas luces, es más que lógico:

En el caso de que varias personas sean cotitulares del derecho de usufructo o, no existiendo este, del derecho de propiedad sobre un inmueble, todos ellos son obligados tributarios del IBI y además todos quedan solidariamente obligados frente a la Administración tributaria al cumplimiento de todas las prestaciones. Y, esto es lo relevante, existe la posibilidad de que cualquiera de los sujetos pasivos solicite la división de la liquidación entre los distintos obligados tributarios, siempre que cumpla los requisitos exigidos en el art. 35.7 de la LGT, es decir, siempre que se faciliten a la Administración los datos personales y domicilio de todos los obligados al pago, así como la proporción en que cada uno de ellos participe en el dominio o derecho sobre el bien inmueble. No obstante, si uno de ellos no satisface la parte de la liquidación que le corresponde, una vez transcurrido el período voluntario, ésta podrá exigirse al otro obligado tributario, con independencia de que también pueda exigirse al obligado que ha incumplido mediante el procedimiento de apremio.

Arrendamiento para uso distinto de vivienda. Desistimiento por el arrendatario. Cumplimiento de contrato o lucro cesante?

Traemos en esta ocasión una sentencia del Tribunal Supremo de marzo de este año que puede ayudar a redactar un contrato de arrendamiento para uso distinto de vivienda de cara a que, si el arrendatario se va antes de tiempo, podamos cobrar con todas las de la Ley lo que nos corresponde (aquí puedes leer la sentencia completa).

Y es que, como tantas veces en este mundo nuestro, no es lo mismo decir una cosa que otra… Como tampoco lo es pedir una cosa u otra…

Vamos a ver…

Se reclama la totalidad de las rentas adeudadas desde el momento en que el arrendatario desistió del contrato hasta su finalización. El arrendador no aceptó la resolución.

La sentencia distingue, en su fundamento de Derecho cuarto, tres supuestos:

CUARTO.- Los tres grupos de casos que se han presentado en la jurisprudencia de la Sala que son:

1. Casos en los que existe en el contrato de arrendamiento de local de negocio una cláusula que otorga al arrendatario la facultad de resolver (rectius: desistir unilateralmente) el contrato, quedando obligado a pagar al arrendador una determinada cantidad de dinero (multa penitencial) (sentencias de 23 de diciembre 5 de 2009 (rec. 1508 de 2005), 6 de noviembre de 2013 (rec.1589 de 2011), 10 de diciembre de 2013 (rec. 2237 de 2011) y 29 de mayo de 2014 (rec. 449 de 2012).

2. Casos en los que dicha cláusula no existe y el arrendatario manifiesta su voluntad de terminar el arrendamiento, pero el arrendador no lo acepta y pide el cumplimiento del contrato, es decir, el pago de las rentas conforme a los vencimientos pactados en el contrato ( sentencia de 26 de junio de 2002; rec. 54/1997 ). Es el caso que ahora analizamos.

3. Casos en los que dicha cláusula tampoco existe pero el arrendatario manifiesta su voluntad de terminar el arrendamiento y el arrendador acepta o acaba por aceptar la resolución del mismo reclamando indemnización de los daños y perjuicios provocados por la resolución (sentencia de 9 de abril de 2012; rec. 229 de 2007).

Sentado que estamos ante un caso del grupo segundo, debemos convenir con el recurrido y con la resolución recurrida que no procede moderación en la indemnización de daños y perjuicios, pues lo solicitado y concedido no fue una indemnización sino el pago de las rentas adeudadas, al promover el demandante (hoy recurrido), exclusivamente, el cumplimiento del contrato (art. 1124 CC), unido a que no se aceptó la resolución ni se pactó cláusula penal que permitiese la moderación.

Es decir, tenemos dos opciones:

a) Establecer en el contrato qué pasa si el arrendatario decide abandonar el arrendamiento antes de tiempo (sería el primer supuesto).Autonomía de la voluntad de las partes. No cabe moderación por Su Señoría.

b) No establecer en el contrato qué pasa si el arrendatario decide abandonar antes de tiempo y ante ese abandono prematuro:

i) No aceptar la resolución unilateral del arrendatario y pedir el cumplimiento del contrato, esto es, el pago de las rentas correspondientes a la duración del arrendamiento.

ii) Aceptar la resolución y solicitar una indemnización de daños y perjuicios (que Su Señoría podrá modular).

Desde nuestro punto de vista la opción está clara, no?

Buen resto de martes!!

Nocturnidad y alevosía _Entrada antigua (II)_.

16 de marzo de 2016

Con más demora de la que nos hubiera gustado, pero aquí estamos de nuevo!!

En la línea que adelantamos en la primera entrada de este blog, la idea es ir contando asuntos, comentando noticias, opinando sobre artículos, y, todo ello, con un lenguaje no técnico que nos permita a todos saber de qué hablamos. Además, también queremos contar cosas curiosas o que pueden llamar la atención como el origen de algunas expresiones, el significado de determinados términos, o diferencias fundamentales entre conceptos legales que nos ayudarán a entender algo mejor las cosas.

Pues bien, en esta última línea, os hago una pregunta: cuántas veces habéis escuchado y habéis dicho que alguien actuó con nocturnidad y alevosía, entendiendo ambos conceptos como agravantes del delito en cuestión??

Suponemos bien, seguro, si creemos que la respuesta es muchas veces!

Y sabéis que la nocturnidad, como tal, es decir, como agravante, no existe en nuestro Código Penal desde el año 1995?

Efectivamente, el artículo 22 del CP, que establece qué circunstancias se consideran agravantes, dispone:

1.ª Ejecutar el hecho con alevosía.

Hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra las personas empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendan directa o especialmente a asegurarla, sin el riesgo que para su persona pudiera proceder de la defensa por parte del ofendido.

2.ª Ejecutar el hecho mediante disfraz, con abuso de superioridad o aprovechando las circunstancias de lugar, tiempo o auxilio de otras personas que debiliten la defensa del ofendido o faciliten la impunidad del delincuente.

3.ª Ejecutar el hecho mediante precio, recompensa o promesa.

4.ª Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad.

5.ª Aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima, causando a ésta padecimientos innecesarios para la ejecución del delito.

6.ª Obrar con abuso de confianza.

7.ª Prevalerse del carácter público que tenga el culpable.

8.ª Ser reincidente.

Hay reincidencia cuando, al delinquir, el culpable haya sido condenado ejecutoriamente por un delito comprendido en el mismo título de este Código, siempre que sea de la misma naturaleza.

A los efectos de este número no se computarán los antecedentes penales cancelados o que debieran serlo, ni los que correspondan a delitos leves.

Las condenas firmes de jueces o tribunales impuestas en otros Estados de la Unión Europea producirán los efectos de reincidencia salvo que el antecedente penal haya sido cancelado o pudiera serlo con arreglo al Derecho español.

La nocturnidad no aparece por ningún lado… Porque se sobreentiende… Y va incluida, precisamente, en la expresión que hemos destacado en negrita, “o aprovechando las circunstancias de lugar, tiempo“.

Antes sí fue considerada agravante, no es un invento, pero tenía una razón de ser tan lógica como lo es que ahora no se contemple como tal: antes las ciudades, los pueblos, etc., no eran lugares con luz, sino oscuros, sin electricidad… En este contexto, cuando alguien se aprovechaba de la oscuridad para cometer un delito tenía altas posibilidades de no ser reconocido y, con ello, de que su plan fructificara. Por ello se consideraba un agravante. Hoy en día, tal planteamiento carece de sentido…

Espero que os haya gustado leernos o, al menos, que os haya entretenido!!